Apacible y áspera

Posted on abril 19, 2012 por

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Por Vater Dichter

Mi mano apacible
acostumbrada al pétalo y la arcilla.

Mi mano apacible, tierna y dócil
testigo de mil caricias
dúctil y amistosa como un pájaro.

Mi mano apacible
de poeta y de amante consumada.

Mi mano delicada, de jardinero
cortés, de espuma, dispuesta para el abrazo.

Mi mano que acaricia,
la misma que perdona al enemigo.

Mi mano apacible
la que iza la bandera de la paz
y entre sones y cumbiambas
empuña la “A” de la Alegría.

Mi mano apacible, exitosa y complaciente.

Mi mano grácil, de fina piel,
afable, sosegada y dulce.

Mi mano maleable, mansa, quieta,
benévola, deleitable, lene.

Mi mano apacible, leve y cercana.

Mi mano apacible, amistosa y coqueta.

Mi mano apacible, te espera.

Y mi mano áspera
acostumbrada al combate y al ladrillo.

Mi mano áspera, callosa, tosca,
testigo de mil batallas,
torpe y pesada como un martillo.

Mi mano áspera
de obrero y de soldado.

Mi mano enhiesta, de yerbatero,
dura, de hierro, dispuesta para el combate.

Mi mano que señala,
la misma que mata al enemigo.

Mi mano áspera,
la que iza la bandera en el campo de batalla
y entre ruidos de sables y tambores
empuña la “V” de la victoria.

Mi mano áspera, fracasada y triste.

Mi mano gruesa, con garras y desgarros,
ruda, burda y hosca.

Mi mano rígida, agreste, nudosa
hirsuta, combativa, acre.

Mi mano áspera, enriscada y distante.

Mi mano áspera, cerdosa y esquiva.

Mi mano áspera también te espera.

Fotografía: (cc)FotoRita [Allstar maniac]

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