Mafalda, la favorita

Posted on marzo 16, 2012 por

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Aunque Mafalda no cumple cincuenta años hoy (como muchos creían), queremos aprovechar el momento para hacer un pequeño homenaje a Quino y su creación. A continuación encuentran las tiras favoritas de varios escritores de Censurados: Cero junto con una pequeña explicación para su elección. La genialidad de la niña argentina la vuelven indispensable y eterna. Mafalda ya lo sintió todo y, por ende, ya lo dijo mejor.

Por eso bloggeo – Oruga

¿Por qué Mafalda? ¿Por qué la educación? Porque todos fuimos niños y nos preguntamos: ¿esto para que sirve? Porque muy pocos maestros tuvieron respuestas. Porque el mundo necesita una educación más dialéctica. Una juventud más crítica – Stephania

Muchas veces la educación es sesgada hacia la inutilidad. Se enfocan en enseñar bajo un método pedagógico único cuando cada alumno tiene un perfil de aprendizaje distinto. Esto hace que los estudiantes le cojan fastidio al estudio y terminen desistiendo de este – Nicolás

A veces nos enseñan cosas que no necesitamos y nos enfocamos mucho en la técnica y no en el pensamiento. A veces abandonamos la critica por “aprender”. En palabras de Bernard Shaw: “desde muy niño tuve que interrumpir mi educación para ir a la escuela” – Sebastián

No hay mejor forma de ver que, por más democráticos que nos creamos, acá el pueblo no tiene voz ni voto. Mejor seamos sensatos y aceptemos que, por lo menos en Colombia, estamos en una autocracia santista, uribista o como quieran ponerle, y acá el pueblo sólo sirve para destruir transmilenio (sin si quiera lograr bajarle el precio) – Camila

No es raro encontrar que nuestro idioma es tan propio como nuestro sentido de pertenencia nacional o como nuestras costumbres: más de ellos que de nosotros – Sebastián

Me gusta porque es una crítica a el viejo prejuicio de que la mujer es chismosa, distraída e ingenua, características falsas con que el hombre retrograda la ha caracterizado – Camilo

Nuestra mayor debilidad es que nos sabemos débiles. Pedimos, exigimos, pregonamos respeto, pero en realidad no sabemos qué es respeto y los alcances de éste. No nos conocemos y, aún así, exigimos del otro consideración a ese supuesto de nosotros. Para empezar a entender al mundo, deberíamos entender nuestro ser en el mundo – Lina

“El día más triste del mundo será el día en que nadie quiera gritarle al mundo mismo” – Juan Botía

La razón de mi predilección por esta tira radica en la sutileza y prepotencia de la política. Haciéndonos creer muchas veces cuál debe ser el camino a seguir y explicándonos después el porqué lo hicimos mal. Te hechiza, te enamora y cuando menos lo crees te abofetea – Alejandro

Es todo: el entusiasmo de las líneas llenas de formas de árboles y animales, la cara de desconcierto de la mamá de Mafalda, la sinceridad de la reflexión de Guille, lo sencillo y contundente del corrientazo que sus palabras nos transmiten. Nos sacude. Nos preguntamos por qué dejamos de ver belleza y creatividad en cosas cotidianas, en las que ya nunca nos fijamos. Nos pone a reconsiderar cómo en el proceso de volverse adulto uno se deja alejar del buen hábito de crear fantásticos universos paralelos. Me hace querer ser Guille y poder asombrarme ante las posibilidades de mundos que lleva por dentro un lápiz – Laura

En cuanto Mafalda descubrió que por la posición de su ciudad se hayaba de cabeza, una nueva teoría le daría vueltas en la mente durante varias tiras cómicas que se dibujaban con su mundo al revés. La metáfora es perfecta, acusa todo lo que ha pasado por la mente de su protagonista, todo lo que la cuestiona y preocupa. Esa voz al revés es la de una latinoamérica post-colonial, es la voz de una latinoamérica que entiende que el sitio donde está es donde lo pusieron aquellos que decidieron que el norte es el que está arriba, es el que está de pie. Aquellas viñetas dibujadas al revés (hasta el momento en que Mafalda decide hacer algo al respecto) son mis favoritas, aquellas que mejor describen la astucia infantil de la mujercita más sensata de latinoamérica – Mockinpott

Este texto hace parte de una serie de homenajes que le hemos dedicado a Mafalda en Censurados: Cero. Recomendamos, también: Nuestro encuentro con Mafalda.

Las tiras son reproducidas sin ánimo de lucro ni de infringir derechos de autor.

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Posted in: Especiales, Homenajes