La Argentina ensimismada

Posted on agosto 27, 2010 por

3



Por Juan David Ovalle

Si leo el periódico
que lejos que estoy de casa
mis días en las nubes
como será el regreso

Estelares – Disco Pub

Entre el olvido de la patria, durante un viaje mientras ya teníamos nuevo presidente,venían algunas ideas para escribir -y con ellas el miedo a olvidarlas-, pero había un tema que copaba las conversaciones porteñas y que no pude olvidar. Algunos lo tocaban con burla, otros seriamente, pero no creo haber oído alguien tratarlo con repudio. El tema de conversación era el del matrimonio gay, que fue aprobado allí como una ley pionera en América Latina, siendo el único país que ha aceptado la unión de dos personas del mismo sexo, reconociendo su derecho a casarse, pero aun más el derecho de pertenecer a la sociedad tal como las parejas heterosexuales.

La lucha por los derechos homosexuales, como lo dijera algún salvamento de voto, ha sido el “liberar los eslabones de una cadena”, en este caso fue el del matrimonio, como ya lo fuera y lo anotara Cesar Rodríguez en su columna de la semana pasada (la hora del matrimonio igualitario); “las sustituciones pensiónales, las afiliaciones al sistema de salud, los subsidios de vivienda, entre otros”.

Esta lucha es una que es ajena a mí, no me toca, y admito haberme distanciado y rechazado a este grupo; sin embargo, la justicia es de todos, y la igualdad es para todos. Más si los argumentos contra el matrimonio gay son la degeneración de la sociedad utópica en que vivimos, el acabar con los valores familiares tan profundos y fundados; como el del padre ebrio, y violento (por no decir violador), la madre soltera que lleva una familia a su cuesta, y las familias que exceden su capacidad de mantener una cantidad tan grande de hijos que estos deben dedicarse a trabajos poco aptos para su edad -¡como si alguno lo fuera!-, ò el no ponerle un nombre ni reconocer lo que ya existe. No creo que sea justo que se coarte el derecho a vivir en pareja y a ser reconocido por la ley como tal.

Mientras el mundo va en sentido contrario, en Colombia el conservadurismo ha llevado a que se den todos los mismos fenómenos, pero sin que sean respaldados por el derecho; me refiero a las uniones de hecho entre estas parejas, a la adopción unipersonal por parte de homosexuales que viven en unión libre, y también a la existencia de una gran población homosexual escondida por la censura de que son víctimas en la sociedad.

Otro respecto me merece la adopción por parte de homosexuales, incluso la ya aceptada unipersonal, debido a que mientras no se sepa a ciencia cierta, y hayan dudas en cuanto a la protección de un tercero como lo son los niños, y mas por las cualidadesde fragilidad de estos, no creo que deba ser practicada.  No obstante este no es el tema que me ocupa.

En Argentina, por aquellos días, se supo de Rody Humano; un concejal de la ciudad de Bella Vista al norte de Argentina, que será el primer travesti en contraer matrimonio en su país, situación que, por supuesto, causará un revuelo más grande que el de cualquier acto de corrupción que cometa algún alto político. Y es que aunque la ley consagra un estado laico, La iglesia y “los padres de la patria” aun siguen con un conservadurismo que pretende, en nombre de Dios y su sabiduria, cercenarle derechos a grupos como los homosexuales, bisexuales, transexuales, y demás.

Termino esta nota sabiendo que no son sólo los mandatarios y la iglesia quienes piensan de este modo, sino una gran parte de la población quienes los legitiman y escogen, y respaldan por tanto este tipo de actos. Por eso lanzo la siguiente frase que resume la nota: “Los fascistas de siempre no tienen dos dedos de frente” (Estelares, Tanta gente)

Fotografía: (cc)Globovisión

Share

Anuncios
Posted in: Opinión, Política