Contestación a la hecatombe política nacional

Posted on junio 22, 2010 por

3



Por René Conde*

El pueblo Colombiano, manifiesto constante de la perseverancia, ha elegido, y eligió confiar y apoyar la tradición política nacional.

El pueblo Colombiano, el 20 de junio, decidió aportar otro granito a la destrucción y la corrupción, y ha puesto sus esperanzas y su conciencia en un pilar que se derrumbará sólo cuando ellos también se cansen, como yo, de perder sus derechos, sus opiniones, y lo más importante, su participación, terreno ganado luego de arduas batallas que instituyeron nuestro deseo de cambio, nuestro deseo de libertad, igualdad y fraternidad.

Fue un día gris, y mi corazón, como el de miles de colombianos que de una u otra forma soñábamos con cambiar este país más rápidamente, está desilusionado y anonadado, ha perdido la esperanza de ver un cambio drástico, necesario pero arduamente aplazado.

Es triste imaginar que tendremos que aguantar 4 nuevos años de “unidad nacional”, 4 nuevos y, probablemente, más duros años de acervo político mediocre, centralizado y dictatorial. Digo nuevos 4 años porque, muy a mi pesar, el desempeño de los partidos políticos tradicionales ( liberal y conservador) dista mucho de su origen ideológico y estructural, y aunque esto de por sí es claro manifiesto de la individualidad que promulgan sus miembros, grupalmente han sido, y son, aliados de los planteamientos políticos ideológicos de vanguardia colombianos.

Si no me creen, miremos los antecedentes políticos en los gobiernos de Ernesto Samper Pisano (1994-1998) y Andrés Pastrana Arango (1998-2002), dos descalabros presidenciales que nos costaron caro. Dos gobiernos que nos costaron la capacidad de hacer parte del sistema económico del país con sus políticas neoliberales, fomentaron el distanciamiento en la distribución del capital con sus ineficientes políticas sociales y, como complemento de su barbarie gubernamental, también le quitaron a Colombia su dignidad restante, haciéndola figurar entre estadísticas y estudios que nos catalogaban como cooperantes activos de la ilegalidad.

Nosotros merecemos más y, sin embargo, aunque lo merezcamos, nuestros dirigentes no se toman las molestias de satisfacernos, de complacer nuestras ansias de cambio, de honrar nuestra confianza depositada, y así, una vez más, el palacio de Nariño será usurpado por la viva representación de lo que no queríamos: guerra, mentiras, impunidad y mal proceder.

¿Y ahora? Con la capacidad de cambio en las manos también nos ha tocado comparecer bajo la unión de lo antagónico a nuestros principios- de lo que escogemos- e inevitablemente otro periodo de la misma procedencia ideológica nos aguarda.

Éste es mi grito de inconformismo, mi aporte para generar el cambio, hoy “la esperanza está siendo triturada masivamente y reconvertida en frustraciones. La indignación y la esperanza individual no bastan”, y aunque muchas causas usualmente se catalogan como perdidas, tenemos que reconocer que de las causas perdidas también la resistencia se alimenta , cuatro años más, son cuatro años más de razones para luchar…

Saludos.

*Recibimos este artículo vía nuestro formulario de contacto.

La fotografía (cc)Enzo Molinari

Share

Anuncios
Posted in: Uncategorized