Un esfuerzo más: el próximo puedes ser tú.

Posted on junio 4, 2010 por

4



Por Nicolás Saldaña Meza*

Esta carta nace a raíz de los resultados obtenidos en los últimos comicios. No me atrevo a calificarlos como buenos o malos por no creerme con la suficiente autoridad para ello. No obstante, duele entender lo que ha sucedido; duele reconocer la ciudad en la que vivo como un lugar sin memoria; duele sentir a mi país tan indiferente para con unas ideas y principios incólumes que nos pudieran sacar de la corrupción. Duele, especialmente, que no entendamos o no queramos entender que realmente no “todo vale”, que “la vida es sagrada” y que el erario público también.

La historia de nuestro país representa, a lo menos, el más emocionante relato de libertad y honor que pueda existir en una Nación. No importa como se le vea, nadie puede negar que nuestro trasegar constitucional, como país, es heroico. Detrás de ese libro que llamamos constitución hay ríos de sangre que no pueden dejar de ser vistos. Hay, además, cientos de visiones humanas de lo que entendemos por libertad, y lo más importante de todo, están los rastros y marcas que la vida ha dejado en nuestra historia como sociedad. Es por esto que desalienta el hecho de que cerca de 7 millones de colombianos estén a favor de una persona que representa lo más abyecto que un dirigente puede llegar a ser, y la promoción de un Gobierno que no ha hecho más que insultarnos modificando NUESTRA Constitución a SU acomodo.

Siempre tuve por bandera que mi prioridad en estas elecciones era mi país, y por eso no me deje guiar por respuestas a preguntas pretenciosas de las que fue víctima una persona honesta. En ocasiones no lo entendí, en otras me parecía excedido, pero lo que siempre sentí fue Confianza. Confié siempre en una persona que fuera capaz de decirme la verdad en la cara, así no me gustara lo que esa verdad representara. No preferí nunca defender a algún zagas elocuente que sabría endulzarme el oído por cualquier medio, a tal punto, que me encontraría sonriendo mientras me mentaba a mi madre. Opté por tomar una decisión diferente: mi voto fue por Antanas Mockus.

Confieso que no siempre fui partidario de muchas de sus presentaciones en público. No supe cómo encarar que el alcalde de mi ciudad se bajara los pantalones ante una muchedumbre universitaria y que se fuera a los golpes con un joven desadaptado e irreverente; tampoco entendí la volcada de un vaso de agua en la cara de un opositor político, aludiendo a preferir ese tipo de violencia a todas las demás, si en últimas, eso también era violencia. Pero también confieso que estaba muy pequeño para notarlo.

Hoy, abro los ojos y me doy cuenta que eso fue más que un asalto a los modales y a la etiqueta. Eso fue como una raya más para el tigre, en un país donde se le quita a los pobres para darle a los ricos cuantiosos “subsidios”; donde se enriquecen a los hijos del presidente con triquiñuelas inmundas; donde se persigue ocultamente a la oposición y a los magistrados de las altas cortes hasta el punto de trasgredir su derecho más intimo para el “beneficio” del Gobierno; donde se ha demostrado la muerte de más de 1.700 jóvenes infortunados a manos del ejército para ser pasados como guerrilleros muertos en combate; donde la economía ha tenido un crecimiento constante pero la desigualdad social aún más: los ricos son más ricos y los pobres no dejan de serlo;donde se puede ir a ver a U2 o a Maroon Five en vivo y se puede viajar tranquilo por carretera a la finca pero, lástimosamente, donde uno no se siente seguro si va sólo caminando por la noche y se encuentra un retén del ejercito… una voz en nuestra cabeza dice: “el próximo puedes ser tú”.

Mis papás no perdieron su tiempo educándome y demostrándome que NO debería reincidir en mis errores, mis profesores no trabajaron en vano cuando me intentaban demostrar que es preferible seguir pobre a obtener riquezas a costas de algún amañe, yo no perdí mi tiempo gritando consignas por la paz y pidiendo el cese de la violencia en la marcha a la que fuimos millones de colombianos hace aproximadamente un año, el equipo de Mockus y él mismo no han perdido su lucha por la honestidad si entendemos estos resultados como una oportunidad para mejorar. Nos doblan en número, pero los buenos somos mejores. No hay que asustarse, creo fervientemente en que al final el bien siempre triunfa. En esta oportunidad ganó Uribe, no Santos y eso realmente no me desconsuela del todo. Tenemos que demostrarle a Colombia que Mockus realmente garantiza Seguridad y Confianza, yo no lo dudo, pero de pronto 6 millones 700 mil que no votaron por él aun no lo entienden. No es culpa de ellos, llevamos cientos de años en los que el Gobierno no ha hecho más que demostrarnos que la Seguridad nunca encontrará consonancia con la Legalidad…

Cuando por fin aparece alguien que entiende necesario tanto el prevenir el delito como castigarlo, su contendor alude al miedo para conseguir más votos. Cuando por fin aparece alguien que incluye en las discusiones nacionales la Transparencia y Honradez como cualidades necesarias de un mandatario, su contendor se jacta de los resultados obtenidos con una política que antepone el fin a los medios. Cuando por fin aparece alguien que entiende la primacía de los derechos sobre las creencias religiosas, su contendor lo tilda de ateo y se apresura perniciosamente a cuanta iglesia encuentre para captar más seguidores.

El mensaje es para felicitar a todos los que el pasado 30 de Mayo hicieron como yo y que siguen luchando, esto no se ha acabado. Sé que durante los últimos 40 años han sido los terroristas los que han elegido a mi presidente, pero esta vez no va a ser así. Esta vez nuestros votos sí valen, nuestros votos serán inteligentes, nuestros votos serán cómplices de que ya no nos tilden en el mundo como un país de paracos, narcos y terroristas. Esta vez nuestros votos serán por el cambio de conciencia. Vamos todos con Mockus y Fajardo a la Presidencia, para hacer de esta sociedad algo realmente enaltecedor.

*Recibimos este artículo vía nuestro formulario de contacto.

La imagen pertenece a Giovany Eduardo Martinez Ruiz

Share

Anuncios
Posted in: Uncategorized