De la política actual.

Posted on marzo 20, 2010 por

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Por Juan David Ovalle

(cc)Perrenque

En vista de la más que numerosa prensa sobre el fallo de la corte acerca del referendo para la reelección del presidente, trataré de ser conciso y original al opinar, no sólo sobre la reelección, que ya no se avecina en teoría, sino sobre el cambio que habrá de tomar el congreso también.

Apelando a los dichos coloquiales, escuché alguna vez que: “los tres temas más controversiales y agitados son: el futbol, la religión y la política”, yo agregaría un cuarto que son las mujeres, tópico que no es tema de este debate, porque es sobre la política que voy a hablar.

El tiempo (y no el periódico) ha estado casi detenido durante los últimos 6 meses, por no decir que por el último año. El país ha estado a la espera de saber si habría reelección o no, asi las cosas, la espera terminó y el tiempo se aceleró de nuevo; todos los candidatos se ponen en pie de guerra para afrontar sus respectivas campañas, algunos hasta ahora se convierten en candidatos pasando de pre-candidatos o de “tapados” de sus partidos a candidatos con aspiraciones reales, o al menos con la aspiración de ser el cuerpo ajeno en el que reencarne el gobierno saliente, todo esto siendo muestra de lo variante que puede llegar a ser el tiempo.

No obstante todo lo dicho sobre las elecciones presidenciales, serían supuestos si no se hablara sobre la base de lo ocurrido el domingo en las elecciones al congreso, que avecinan lo que ocurrirá en aquellas, y donde ha quedado demostrado que el congreso continua penando por ser ilegitimo, con partidos que para no herir susceptibilidades, y por el peligro que representan, no sería preciso ni nombrar, solo diré que para muchos analistas varios de los elegidos allí serán ajusticiados en los próximos meses y perderán sus curules (espero que esto ocurra y sean reemplazados por las siguientes votaciones de otros partidos y no por sus homólogos en el mismo).

Por otra parte, y pese a no ser de la corriente que defiende el Polo Democrático, si lamento la caída de un partido de oposición en un país donde los contrapesos son insuficientes. Pero esto es, a mi modo de ver, ejemplo de la corrupción que también los ha permeado, y de los pésimos manejos que se han tenido las pocas veces que se ha estado en una posición de poder, siendo Bogotá un ejemplo que habla por sí solo.

Para no dejar de lado otros puntos que dejaron los sufragios vemos: la consolidación del partido verde como una opción verdadera para el voto de opinión, el ego inmenso que mató al partido de Sergio Fajardo del cual creo no muchos conocen su nombre, por supuesto el renacer del partido conservador luego de dos gobiernos, la permanencia del partido Mira que no me agrada en lo mas mínimo por su manipulación a través de la religión, el oscuro conteo de la consulta conservadora, y el desconocido parlamento andino, por decir lo menos, aunque el siguiente es el tema el grueso del debate.

En segundo lugar, y haciendo la segunda sesión de las colombianadas, hay un tema que si bien no es típicamente colombiano, si se hace de la manera menos depurada en Colombia, me refiero a la cultura de la farándula en la política, y digo que no es sólo colombiano porque el ejemplo obligado es el de Ronald Reagan un actor de Cine que llegó a ser presidente de los Estados Unidos por el Partido Republicano en los 80’s, e hizo importantes cambios para la economía de su país.

Sin embargo, esto es la excepción que confirma la regla con el agravante de que en Colombia todo lo copiamos mal; la fama es usada para entrar a cargos de poder público en donde se supone deberían estar representados los intereses del pueblo o de su mayoría, y que supondrían ser la elite de la sociedad. Y si bien estos cargos ya están llenos de clientelismo, politiquería, narcotráfico y demás, no es necesario un mal adicional como lo es el de la farándula como representante.

Ya han pasado por allí desde Edgar Perea, María Isabel Urrutia, hasta el oportunista de turno de sábados felices que se imaginen. Tradicionalmente pasan un período, y luego mueren políticamente. En esta oportunidad al parecer se han “quemado” Gregorio Pernia, Aura Cristina Geithner, Haydee Ramírez, Neru, Vanessa Mendoza, Javier Hernández Bonnett (de quien se ha dicho que con tal de que no siga comentando futbol, la gente votaría por el), María Fernanda Valencia (la del desnudo en Soho), y también hizo el intento mi ídolo futbolístico, Faustino “El Tino” Asprilla, y por último Carlos Moreno de Caro otro personaje que si bien es político está en la delgada línea entre esto y Humorista.

Lo anterior manifiesta un despertar ciudadano para interiorizar la política y votar de manera más responsable, porque aunque el congreso aún no es lo que supondría ser, el tapar ese hueco por donde fluía el capital público, hacia la televisión, radio, cine, futbol, etc, es de lo poco rescatable de los escrutinios, incluso si el tapón está podrido.

Aquí dejo algo para bajar la tensión.

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