Definitivamente Colombia no aprende.

Posted on marzo 16, 2010 por

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Por Camilli1240

(cc)radioheadgirl

Después de las elecciones del pasado 14 de marzo tengo ganas de gritarle a mis compatriotas, decirles que son unos idiotas, corruptos, paracos, guerreristas, mafiosos, oligarcas, incapaces, retrógradas…y mil palabras más, pero si tuviera que encerrar todos esos adjetivos en una palabra escogería definitivamente CIEGOS, puesto que no se dan cuenta que mientras ellos se encuentran comiendo calao y aguapananela debajo de una casa de invasión en una comuna, esa persona por la que votaron está comiendo caviar con champagne en su lujoso apartamento en Rosales o el Poblado (sin el animo de generalizar que todas las personas que viven allí son políticos corruptos), ideando planes de como reelegirse para mantener los intereses económicos de un grupo reducido de la población, mientras son investigados por una débil rama judicial.

¿Será que Colombia no tiene memoria?, ¿será que la muerte política es un cuento de hadas y que las leyes que sancionan la corrupción son novelas para estimular la imaginación de los estudiantes de derecho que creen que existe la justicia y la igualdad, antes de darse cuenta de la triste y cruel realidad que el derecho en su mayoría está hecho por los corruptos y para los corruptos, y que si pelean contra eso terminarán hechos un NN, un desaparecido, un exiliado, un perseguido, un preso político, o en palabras de moda, UN FALSO POSITIVO (con algunas variante al caso de Soachá y Ocaña obviamente)?

Me parece inaceptable que una persona vote por Andres Felipe Arias o por los  candidatos del PIN, como el hijo de la reconocida  empresaria y paramilitar Enilse López (la gata), Hector Julio Alfonso López; por los investigados por parapolítica…, y siento un dolor de patria al ver que no es una persona, sino millones los que apoyan la corrupción en todas sus formas: ¿será que Colombia todavía es un estado premoderno  en el cual existen unos cuantos Señores Feudales que ofrecen “seguridad” a sus siervos a cambio de la sublevación total y su fuerza de trabajo por algo que comer?, ¿será que en Colombia existe una oligarquía en la que si no se poseen ciertos apellidos, cierta sangre y cierto poder no se puede participar en la política a gran escala?

La respuesta es, tristemente, afirmativa. Al mirar que existen grandes latifundios recibiendo los beneficios de subsidios que se suponen que son para los pequeños agricultores, como se observó en AGRO INGRESO SEGURO; al ver en los escándalos de familias como los Araujo, que concentran el poder político en el departamento del Cesar, como lo denuncio Alfredo Molano, en la constitución de grupos  paramilitares que ofrecen protección a unos “honrados ganaderos”; y la creencia de que tenemos un rey, que por medio de su majestad obtenida de la gracia divina de Dios nos traerá la paz, aunque no lo podrá hacer, y que según sus seguidores la Corte Constitucional no lo dejó y con ello desconoció la voz del pueblo.

Pues lamento informarle al que apoya este feudalismo del siglo XXI, que la persona que lo tiene desempleado, sin educación y aguantando hambre es la misma por la que usted voto, y al permitir que personas que han participados en actos de corrupción regresen al senado lo único que se está haciendo es abrir más la brecha de la desigualdad y aumentar la pobreza.

Muchos me podrían decir que la responsabilidad penal es personalisima y que el hecho de que si un candidato tiene a su madre, a su hermano y a su primo en la cárcel no significa que lo mismo lo vallan a hacer sus parientes en el congreso…pues yo les respondo que al Colombia ser un País sumido en el feudalismo del siglo XXI, una de sus características es que las familias políticas siempre apoyan a los intereses de su mismo estamento, que no son los de la mayoría del país; otros me dirán que no sea desagradecido con nuestro monarca Álvaro Uribe, y yo les diré que vayan a Ciudad Bólivar en Bogotá, a Ovejas en Sucre, a Ocaña Norte de Santander, a Pradera en el Valle del Cauca, a La Uribe en el Meta o Mocoa Putumayo, y que allí encontraran la motivación de mi manera de pensar; También podrán decirme que porqué afirmo que Colombia es un estado Premoderno y feudal, y yo les diré vallan al departamento del chocó y miren de quien son los latifundios de Palma Africana, o a la costa Caribe también a mirar estos cultivos y la ganadería.

Después de mirar que los colombianos apoyan a quienes no benefician los intereses del pueblo surge las preguntas de ¿por qué votamos por los que hacen daño a este país? y ¿qué se puede hacer ante esto?

El problema de que esos lagartos nos gobiernen recae en la pésima educación que recibe la mayoría de los colombianos en la que no existe una formación ética y política por parte del estudiante, y sólo un grupo minoritario de personas tiene acceso a ese conocimiento; el otro gran problema es que los colombianos prefieren recibir 60.000 pesos mensuales de parte de familias en acción, recibir 300.000 pesos por el voto, un par de tejas y unos cuantos ladrillos por apoyar a un candidato, en lugar de tener que trabajar por un salario honrado, lo que me lleva a afirmar que al colombiano le gusta lo fácil y que prefiere el pasar necesidades frente a trabajar. Esas personas me diran que no hay trabajo y yo les responderé que no hay porque quienes les regalaron las tejas y el cemento se gastan el presupuesto nacional en guerra y subsidios, y no generan fuentes de trabajo para la explotación de nuestros recursos económicos e intelectuales, lo que genera una dependencia del pobre hacia el político para sobrevivir y que el pueblo legitima por su ignorancia y pereza.

Entonces la solución se encuentra en mejorar la educación para que el pueblo se de cuenta que hay formas mucho más factibles y productivas para obtener un sustento que recibir un subsidio de miseria, pero como el pueblo es ignorante, y a la oligarquía no le conviene, se imposibilita que se genere este cambio.

En las elecciones parlamentarias quedó esto demostrado puesto que el Polo Democrático alternativo, Compromiso Ciudadano por Colombia, el Partido Verde, Alianza Social indígena, y en general, todos los partidos de carácter “social Democrata” siguen siendo minorías parlamentarias ante las grandes maquinarias electorales de la oligarquía que proponen solo seguridad democrática y apertura económica pretendiendo solucionar la complejidad de problemas de este país principalmente con estas dos banderas, aunque en realidad los mayores beneficiados de esto son los mismos políticos y los intereses de su estamento.

¿Será que es posible otro camino para mejorar este país? Sí, pero los colombianos debemos tomar conciencia y seguirlo intentando. En estas elecciones se evidenció que la principal propuesta de política alternativa colombiana, dada por el polo democrático, disminuyó considerablemente con respecto a las eleciones de 2006, y hecho que se ejemplifica en la derrota de su presidente Jaime Dussán. Esto me lleva a pensar que gran parte de los militantes de este partido, por la pésima administración de Bogotá por Samuel Moreno, los chismes de los vínculos del Polo con Venezuela los cuales nunca han poseído fundamentos, y la salida de Lucho y su llegada al partido verde, fueron las causas por las que el polo se debilitó significativamente.

Pero de todos esos argumentos me preocupa que la mayoría de las personas lo hicieron por ese temor a Chávez, el cual carece de fundamentos en la actual situación del Polo democrático, y hecho que se evidencia en que este partido no sólo se encuentra conformado por los ex-miembros de M -19, sino que también hay miembros de otros partidos menos radicales como la Unión patriótica o la ANAPO, y que los mismos ex guerrilleros se encuentran conscientes de que el comunismo murió en 1989, y que a Colombia lo único que le queda es buscar el camino de la paz y no el de la guerra.

El partido Verde y su lider Antanas Mockus recibieron la deserción del Polo Democrático junto al partido Liberal, pero como para entender las Propuestas de Mockus se necesita cierto conocimiento que la mayoría del pueblo no posee, me parece muy difícil que él llegue a ser presidente después del el oscuro panorama del pasado domingo , aunque personalmente lo apoyaré y aunque pierda una batalla en la vencida contra la corrupción, no desfallecer hasta ver que este país se haya convertido en un lugar mejor.

Sergio Fajardo posee una propuesta muy interesante con relación a la educación, y una maquinaria política  alejada de las grandes campañas, pero su partido sólo hasta el sábado se sabrá si obtuvo una curul en el senado o se quemó completamente. Mi explicación ante la derrota legislativa de una propuesta tan buena como la de Compromiso Ciudadano por Colombia es que se sigue demostrando que en este país no existe todavía un alto valor hacía la educación, incluso siendo el principal medio de ascenso social en Colombia.

Lo que debemos hacer nosotros como minorías políticas es compartir nuestro conocimiento con los que no saben, mostrarles que sí existen alternativas aparte de lo que nos ofrece la corrupta oligarquía, que el hecho de tener ideas diferentes a las de el actual status quo, no significa que seamos guerrilleros, comunistas y chavistas, y yo por ejemplo, considero que el capitalismo es un modelo que permite el ascenso social (desde que no sea limitado por la oligarquía obviamente) a diferencia del comunismo que lo único que hace es distribuir la pobreza.

El otro gran hecho que podemos hacer es no desfallecer en la lucha, por que si nos entregamos a la corrupción por recibir ciertos beneficios económicos como notarias, contratos y otras cosas por el estilo, esta lucha se prolongara al infinito y estará perdida: si sacamos del error a nuestro hermano y no nos rendimos la victoria será nuestra, y la nación podrá superar sus grandes problemas.

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