Mirando al futuro.

Posted on diciembre 13, 2009 por

1


Por Alfredo Yáñez Carvajal (alfredoy)

Amables lectores: Uno de los temas más debatidos en la realidad política económica del país, ha sido siempre el del monto presupuestal que debe aprobarse para cada año. Esta discusión debe ser más estricta en la actualidad, dadas las condiciones por las que atraviesa la economía mundial, involucrando como es lógico, a nuestro país.

A partir del presupuesto nacional, se financian los diversos proyectos, organismos y burocracia que posee el Estado colombiano en sus diferentes aspectos como educación, salud, infraestructura y pensiones entre otros. La alteración en alguna de las variables anteriores por causa de un aumento o disminución presupuestal, puede traer como resultado un mejoramiento o empobrecimiento de las condiciones de vida de los colombianos.

Lo más controversial dentro de este tópico, no es cual va a ser el monto fijado, sino lo referente a la distribución de este presupuesto, teniendo en cuenta que: “La priorización en la asignación de recursos”, juega un papel vital y con seguridad, es el punto de discusión entre política y economía, donde juega un papel protagónico la representación parlamentaria de cada departamento.

En los comunicados 053 y 045, publicados por el ministerio de hacienda, se dio a conocer la aprobación por parte de las comisiones económicas del proyecto presupuestal, presentado bajo el título “sostenibilidad de la inversión en medio de la crisis”. Su monto 148.3 billones, de los cuales, 136.5 billones se financian con recursos de la nación, originados en recaudos tributarios y préstamos externos. Los 11.8 billones restantes con recursos de establecimientos públicos. Este presupuesto, presenta un claro incremento del 7% con respecto al año anterior, crecimiento muy superior al índice inflacionario 2009 que se espera esté muy cercano al 4%.

Pero debemos preguntarnos: ¿Es adecuada la distribución que se hace de este monto dentro de los distintos sectores y necesidades con las que el país debe lidiar? ¿Se debe continuar con la tendencia al alza de los presupuestos destinados a salud y pensiones, sin antes realizar una crucial reforma de estas dos necesidades fundamentales? Este pasivo como va actualmente, podría generar junto al alto volumen de demandas laborales que golpean al Estado, una posible quiebra de las finanzas públicas.

El ministro de Hacienda calificó al sector de educación como: “El gran ganador y beneficiario del proyecto presupuestal”, pues las universidades públicas, recibirán 160 mil millones de nuevos recursos. Estimo, esta es la respuesta del gobierno a las huelgas y manifestaciones de los estudiantes de las universidades estatales y al hecho, que por primera vez en la historia del país, el monto de la seguridad superó al establecido para educación.

Es claro para los colombianos, que el plan de seguridad democrática, es una prioridad dentro del entorno político actual y el gran soporte de la inversión privada, pero debe hacerse extensivo a las capitales, donde ha crecido alarmantemente la inseguridad.

Las protecciones dadas por la constitución política de 1991 a algunos sectores como: Educación, salud, pensiones y el amplio monto de los pasivos (endeudamiento), hacen que el único ítem susceptible de reformas y reducciones sea la inversión pública. Infortunadamente al menguarla, se aumenta el desempleo y el tráfico de influencias de nuestra clase política más notorio en un año electoral, como será el 2010.

El comunicado 045, en el que se establecen cuales son los proyectos prioritarios para el 2010, deja mucho que desear. El sector agropecuario recibirá su apoyo, basado en el programa Agro ingreso Seguro, más criticado que el presidente Lugo del Paraguay, por sus malabares de alcoba. Otra prioridad, los subsidios “Familias en Acción”, son un desestímulo al trabajo, convirtiendo al ciudadano en un subsidio-dependiente y fácil presa de la explotación electorera. Pero, ¿Qué les parece la prioridad del mundial sub-20 y los juegos suramericanos con sede en Medellín cuando tenemos índices de miseria del 8% y pobreza del 44%?

Un punto de vital importancia debe ser la inversión en infraestructura de carreteras. En nuestra frontera, poseemos una malla vial deteriorada, obsoleta y produciendo atrasos en competitividad. Los sectores de pensión y salud, necesitan una reforma de inmediato, para evitar la espiral alcista de su pasivo.

La corrupción, es una esponja que absorbe un altísimo porcentaje de la inversión pública, privando así a las futuras generaciones de obras indispensables para la equidad y mejores condiciones de vida. Es doloroso oír en los chismoseaderos de pasillo frases como: “Para poder contratar con el Estado es preciso sobornar primero”.

Como es innegable que la constitución política de 1991 garantizó más derechos a los colombianos, también no es menos cierto, se planeó para un país con más recursos financieros y para que gente más parecida a ángeles que los colombianos, hicieran usos de herramientas como la tutela sin tantos trucos y abusos que están llevando a las finanzas estatales a un grado de muy difícil recuperación futura.

Share

Anuncios
Posted in: Uncategorized