El FBI y sus ocupaciones.

Posted on diciembre 5, 2009 por

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Por Andrés Páramo

Pobres los hijos del presidente Uribe. Esos pobres muchachos que trabajan, tabajan y trabajan, incansablemente, en los proyectos que su padre les da: las zonas francas que les declararon el año pasado; las empresas de productos que rescatan la identidad de los indiecitos de Colombia, única en su especie que tiene beneficios aeroportuarios en la salida de Colombia para los EEUU.

A mí no me caen bien los hijos de Uribe. Por consentidos, por sobreprotegidos, por estar bajo la sombra benéfica y alcagüeta de su padre. No me caen bien, tampoco, por la reacción que la gente tiene frente a ellos: “Ah esos muchachos tan trabajadores, ¡cómo dan ejemplo!” .

Ahora me caen peor, después de que se ha capturado al joven que, pregonando por Facebook, invitaba a matar a uno de ellos dos.  No se le capturó, claro, por medios normales, son los hijos de Uribe:  el FBI realizó toda una labor de inteligencia de cuatro meses para rastrear, como un sabueso, y encontrar a este estudiante de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

En un país donde están sueltos algunos de los peores mercenarios que han existido en la historia de Colombia, el FBI se preocupa por encontrar a un jovencito revoltoso, que por Facebook, amenaza de muerte al hijo del presidente de la República. ¿El FBI, la polícia, la Fiscalía, los jueces penales, no tienen algo mejor que hacer?  ¿Perseguir a un pequeño desadaptado que, diciendo cosas como las que dice, se elimina a sí mismo de un debate serio? No. Tienen que perseguirlo. Hasta allá llega la incompetencia autoritaria de este gobierno.

Pobre, sí, él. Que va directo a la cárcel “La picota” a pudrirse al lado de criminales reales de carne y hueso, que le van a hacer la vida imposible. A un paramilitar, que mató a cinco mil personas, le dan en este país cuatro añitos de cárcel, excarcelables;  a este revoltoso, por ser el delito agravado, le van a dar de cinco a diez años de prisión.

Ahora, independientemente de que se haya desgastado la justicia colombiana (y la inteligencia gringa) en un hecho irrelevante y estúpido, puede uno preguntarse: ¿qué van a hacer con esos otros miles de grupos que operan en Facebook de pequeños bromistas o desadaptados que piden que se mate a Pablito el de “Padres e Hijos” o a Shakira? ¿Para la cárcel todos ellos también, señor Presidente? Porque así como el estudiante de la Tadeo, ellos también encajan en el tipo penal agravado de instigación al delito. Así no exista una voluntad real por su parte.

Yo tengo una prima a la que sus amigas le hicieron un grupo en Facebook: “Matemos a Laura por ñoña”. ¡A la cárcel esas hijuemadres instigadoras del delito! Así estén diciendo un chiste; así sean desadaptadas que ningún daño harán; así publiquen por Facebook expresiones exageradas que todo el mundo dice día a día.  Búscalas tú Uribe, házme ese favorcito, con ayuda del FBI otra vez, y llena las cárceles de esas potenciales terroristas. Porque, tal vez, éste se esté convirtiendo en el delito más impune en Colombia. Así que muchas pilas.

Yo no sentí ira. Yo no sentí indignación porque se acabó la libertad de expresión. Yo sentí vergüenza, como cuando Uribe habla en inglés, pero más.

Estamos siendo testigos de un episodio cínico, donde se da el mensaje a los colombianos de que los hijos de Uribe son intocables hasta de los más irrelevantes ataques (no como Shakira o Pablito o mi prima, también amenazados de muerte por Facebook) y de que, por sus caprichos, Uribe es capaz de poner a rodar todo un aparato de justicia y de inteligencia gringa para atrapar a quien a él se le dé la gana.

Ahora y lo más grave: mucha gente tendrá miedo de hablar mal de Uribe o sus hijos: ¿Se les parece a algún modelo no democrático?  Piensen. O no, más bien no.

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