LO PRIMERO LA INSEGURIDAD

Posted on diciembre 4, 2009 por

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Por Sergio Chiquillo

Después se investigó con el DAS y resulta que los miembros de esta banda son policías activos de la SIJIN, el jefe de la banda es un oficial de la SIJIN. Y entonces pues alguien les informó allá en la oficina de LA SIJIN de que el DAS les estaba investigando y se quedaron quietos.

¿Usted hace algo aparte de ser celador?

Si claro, yo hago oficios varios: pintura, electricidad y plomería. No solo me dedico a la vigilancia, sino a ser un todero.

¿Cuál ha sido para usted la peor experiencia  en su trabajo como celador?

El intento de robo que iban a hacer: llegaron unos tipos en un vehículo, en un Clio color rojo y llegaron a una casa con orden de allanamiento. Pasaron a la casa y timbraron, la señora menos mal no les abrió la puerta. En ese ratico estaba yo haciendo mi ronda y me les acerque… qué era lo que sucedía. Entonces ellos me dijeron que no, que era un allanamiento que iban a hacer. Venían con la orden de allanamiento con el nombre exacto de la persona a la cual pertenecía la casa, y el señor había viajado hace tres días, había salido de vacaciones.

Entonces me quedé pensando, sería que este señor se metió en problemas y se fue a esconderse o está huyendo, y entonces les dije que antes de hacer el allanamiento yo tengo que consultar con la policía, el CAI más cercano, entonces me dijeron que no porque era secreto, entonces les dije yo , no lo siento mucho pero así sea el DAS, la SIJIN, FISCALÍA…  toca primero informar al CAI más cercano. Y me acerqué a la puerta de la casa que ellos iban a hacer el allanamiento y me di cuenta que uno de los funcionarios tenía un carnet falso, era una fotocopia de un carnet de la policía. Entonces le dije a la señora que no fuera abrir la puerta de la casa hasta que yo no llame a un CAI. Entonces los tipos se dieron cuenta de que yo me había dado cuenta de que ellos eran asaltantes y se subieron a su carro y emprendieron la huida. Avisé a la policía, se verificó de que no existía ningún  allanamiento en este sector y di las placas del vehículo, se empezó la búsqueda de la cual no se pudo hallar nada.

Al día siguiente hice mi turno en el día, las doce horas, salí de turno y en la noche quedó el siguiente vigilante. Estos tipos llegaron a las doce de la noche y llegaron en otros carros, y el vigilante salió a preguntarles  para qué dirección iban. Lo encañonaron, lo subieron al carro, pensando de que era yo y se lo llevaron y volvieron y timbraron en la casa para ver si podían ingresar, y como no pudieron se llevaron al otro vigilante y lo trasladaron hacia el lado  de la Boyacá y allá lo requisaron y todo eso porque lo… antes de subirlo al vehículo lo amenazaron de que lo iban a matar porque los habían aventado a la policía, entonces cuando le quitaron el pasamontañas al vigilante se dieron cuenta de que no era yo y entonces lo soltaron porque la intención era asesinarme para que no hubieran retratos hablados de estos tipos…

Después se investigó con el DAS y resulta que los miembros de esta banda son policías activos de la SIJIN, el jefe de la banda es un oficial de la SIJIN. Y entonces pues alguien les informó allá en la oficina de LA SIJIN de que el DAS les estaba investigando y se quedaron quietos.  No se ha escuchado más atracos de esa índole porque eso ya tenían azotado el barrio en esta modalidad de llevarse a los celadores  e ingresar a las casas y hacer el robo, y no se volvió más a presentar estos casos en este sector.

Después de eso ¿Qué medidas ha tomado usted para su seguridad y la seguridad de la cuadra?

Nosotros hemos aumentado ya,  o sea la colocación de cámaras, circuito cerrado de grabación permanente, para que con los videos nos ayuden a localizar estos individuos. Y alarma, una alarma que avisa a toda la comunidad. Y pues los radios de comunicación.

¿Usted por qué considera  que son importantes los celadores? ¿Por qué existen en Bogotá y en Colombia?

Lo primero la inseguridad. Y sigue aumentando la inseguridad. Eh lo otro el gobierno pues no puede, no tiene las condiciones o la capacidad de aumentar más el pie de fuerza, la policía. Pues por el conflicto que tiene  entonces le es difícil aumentar el pie de fuerza en una ciudad. Esas serían las dos versiones para crearse la vigilancia.

La anterior historia pertenece a John Jairo Sánchez, celador de una calle cerrada en un barrio al noroccidente de Bogotá. Para acabar de completarles el cuento, el otro vigilante al que él se refiere es su padre, Heriberto Sánchez. Ambos a simple vista unos “de toderos” más que hay en este país, pero que mirando a más profundidad son unos verdaderos ciudadanos que satisfacen una necesidad que tiene este pueblo. Una necesidad de seguridad, que nuestros bienes y nuestras vidas no corran peligro. Y es que es asombroso que en Bogotá no existan conserjes como tal, sino que existan celadores o vigilantes de seguridad, que los hermosos paisajes urbanos se vean obstaculizados por rejas, porterías y demás, y que la gente salga con miedo a las calles, no solo por el riesgo de estar afuera, sino también el riesgo de dejar su casa sola. No en vano en Bogotá, según La Secretaría de Gobierno Distrital, desde enero a octubre del presente año 3720 casas fueron hurtadas, es decir casi 13 inmuebles por día. Curiosamente en la tragedia que pudo ser para la familia Sánchez, los presuntos implicados parece pertenecen a la SIJIN, entonces ¿En quién  confiar?

Esperen segunda parte de este mini reportaje o lo que sea…

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