Declaración de ingreso al estado de Pánico Uríbico.

Posted on diciembre 4, 2009 por

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Por Juanita Rodriguez Onzaga

“prefiero morir a no ser libre, por que vamos, sin libertad perdemos eso que nos hace humanos”

Tengo miedo. Mucho miedo. ¿Debería tenerlo?

Soy una estudiante colombiana, no sé si una más, pero no tengo indicios de terrorista aún. “Solamente soy un estudiante. No soy criminal ni terrorista” [Declaración de Nicolás Castro].

Tengo ganas de apachuchar al presidente y a sus hijos, comerme a besos de día a Chavez y de noche a Zelaya, de desayuno a Santos y de cena a Uribito. Tengo ganas de mandarle un misil a la corrupción, de ahorcar a la justicia y de violar al paraco que mató a mi papá. Las razones sobran.

Pero como dice la canción de 1280 almas, DEL DICHO AL HECHO HAY MUCHO TRECHO.  Frase que no resulta muy clara para la parajusticia uribista de nuestro país, perdón, paralítica justicia colombiana, acostumbrada a que el fin justifica los medios, por lo cual el decir lo que se piensa significa atar la soga del techo. Es más, ya nisiquiera hay que decirlo. Ya las predilecciones de ciencia ficción narradas por Orwell y Huxley se materializan. La policia de la conciencia nos persigue.

La policía que sirve a la podredumbre, al cáncer que es la corrupción en nuestro país. La policia que castiga una actitud de inconformismo con un estado de cosas indeseables en este país. Un inconformismo del que cualquier persona con dos dedos de frente y algo de sentido analítico es presa.

¿No podemos opinar ya, carajo?. A dónde vamos a llevar nuestro inconformismo si no es a nuestro pensamiento, a nuestras palabras que fluctuan por las redes sociales como los graffitis contra el presidente, AIS y sus secuaces por las calles. ¿Cuál es el delito del que acusan a Nicolás Castro, un estudiante de 23 años de Bellas Artes de la Universidad Jorge Tadeo Lozano? Es un joven como cualquiera de los que ya no sabemos cómo sacarnos el inconformismo de encima. De los que tenemos ganas de acabar con la rata que mata y su alimento.

(cc)julio_cesar

Por crear un grupo en facebook titulado “Me comprometo a matar a Jerónimo Uribe, hijo de Álvaro Uribe”, Nicolás Castro fue encarcelado en la Picota, procesado por el delito de instigación para delinquir agravado. ¿¿Instigación al delito?? ¿¿Amenazas?? ¡¡¡OPINIÓN!!!

¿Qué se puede opinar sin ser acusado de instigador al delito o terrorista? ¿Quién regula lo que se opina? No existen leyes para regular las redes sociales, sus contenidos y desatinos.  ¿Dónde está la ley donde dice que opinar es un delito?  El presidente Uribe, alias papi, con su reacción ante los hechos de ayer, nos muestra que Opinar es un acto terrorista. Opinar es delinquir.

Acá el único terrorista es el presidente y el estado de pánico en el que nos está hundiendo. A los jovenes y adultos que no nos limitamos al conformismo y a comer entero. Si no es por medio de la opinión, llegaremos a protestar por medio de la acción.

Esta es una declaración de ingreso al estado de Pánico Uríbico. Antes le tenía asco, repulsión, odio y me causaba tristeza. Esta mañana al leer la noticia sobre Castro, me hundí en el miedo. Pero ahora, afirmando que Uribe mueve a la justicia a su ritmo y a su voluntad,  que desde que aparecieron las “amenazas” Papi puso a trabajar al DAS, a la Policía y a la Oficina de seguridad de la Casa de Nariño en el caso, al descubrir que las políticas de seguridad de Facebook no ofrecían la opción de delatar a quien amenazaba, Papi por medio del DAS acudió al FBI (si, así es como los gringos pagan el favor de las basesitas) quienes hicieron que los responsables de esta red social les dieran la dirección IP del computador desde el cual se escribían las amenazas.

Si papi fue capaz de mandar a la cárcel a un universitario, sin causa, por sus hijitos, ¿de qué no será capaz papi?  En su casa editorial podemos evidenciar la amenaza hacia otros posibles instigadores “Hay 23 investigaciones similares a las del universitario que creó grupo contra hijo del presidente”

Papi, ¿es que no tenés nada más en que pensar; en qué ocupar tus parapoliticos y paraliticos organismos de “control y AJUSTICIAMIENTO”?. Este terreno no tiene suficientes conflictos y demandas de delitos REALES como para mandar la justicia por ellos. Papi, es que vos podés hacer de este país lo que te de la gana, porque claro papi, es tuyo. Tuyas son las bases, el poder y la gloria por siempre señor.

¡PapiRata, tengo ganas de acabarte, porque este país, que has vuelto mierda, es mío también!

Capitan Mentira

¿Por qué, si vas a llamar al FBI para tratar amenazas en Colombia, no los llamas para hacer justicia por las amenazas a periodistas, sindicalistas, defensores de derechos humanos y políticos de la oposición? ¿Las propiciadas por las Águilas Negras a las madres de los Falsos Positivos?. ¡Las amenazas hacia Piedad Cordoba?. Hasta, por qué no, las amenazas propiciadas por TUS mismos hijitos a el Periodista Daniel Coronell. ¿Ahh?

Porque papi ha institucionalizado la justicia de nuestro país. Se ha convertido en su propia Gestapo. Esto es justicia selectiva. A ti sí. A ti no. ¿Cuales van a ser los siguientes pasos? ¿Cárcel y muerte para todos, educación para nadie?

Mi estado de pánico uríbico no va a impedir que asista a la marcha a favor de Nicolás Castro, no va a impedir que escriba sobre este incidente que de incidente no tiene nada. Esto es una prueba de hasta dónde fuerza Papi la justicia. Es un adelanto de lo que nos espera si re-elejimos la rata que mata. Mi pánico se limita a temer que censuren mi libertad de expresión. O a que lo envien a la zona franca de occidente.

Gracias Papi. Algún día se te devolverá.

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