Colorcitos

Posted on octubre 16, 2009 por

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Por Laura V. Pérez

Hoy mi reflexión es pequeña, la trajo a ver la luz una persona arcoiris, y va en forma de cuentico:

En un mundo de grises lánguidos, de negros y verdes oscuros, un azulito se disfrazaba desesperadamente de oscuro tratando de pasar inadvertido entre quienes lo rodeaban. Se cubría, se opacaba, bajaba la mirada por que temía oír contra él las palabras que antes ya había oído: “ese azulito brilla demasiado, no está bien que resalte de esa forma…”, “ese azulito es muy raro”, “ese azulito es es diferente”, “ese azulito no es como nosotros, no nos pertenece”.

El azulito se preguntaba si era culpa suya ser así. Deseaba oscurecerse, pero al mismo tiempo, sentía que ser oscuro no era lo suyo.

Entonces tomó una manta, una linterna y un bastón, y dueño de la luz y la fuerza se fue a recorrer el mundo. Sus ojos se iluminaban al mismo tiempo que su linterna le daba forma a todo lo que pasaba en frente suyo. Vio otras formas, otros sonidos, otros colores, e incluso otras mezclas de colores: verdes, rosados, rojos intensos, tonos pálidos, pasteles y fosforecentes. Se enamoró del rojo escarlata y juntos tuvieron una profunda violeta. Azulito pensaba entonces que el mundo era muy hermoso, complejo, y feliz, y había olvidado cómo era ver las cosas de un solo tono.

Un día, azulito volvió a su tierra de origen. Llegó radiante, habiendo olvidado el crimen que ésto significaba. Los oscuros no lo resistieron, se sintieron intimidados por su belleza, y procedieron a volver turbia su alma. A pesar de sus esfuerzos, de haber visto tantos colores, de haber entendido todas las tonalidades del mundo, a azulito se le ensució el alma, y se volvió un azul oscuro al que, únicamente, por las noches los sueños le cambiaban de colores.

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