“Y hasta aquí los deportes…país de mierda”

Posted on octubre 15, 2009 por

7


Por Sergio Chiquillo

La frase que pongo por título la dijo César Augusto Londoño, el día viernes 13 de agosto de 1999. Hoy la cito, porque la selección Colombia no clasificó al mundial de fútbol Sudáfrica 2010. Nos toca esperar al mundial del 2014, que como va a ser en Suramérica, seguramente va a tener más cupos para nosotros los países suramericanos, y ahí sí, después de 12 años, Colombia podrá regresar al mundial. ¿Y qué sintieron los millones de colombianos el sábado 10 de octubre de 2009, cuando el onceno nacional cayó derrotado 4 goles por 2 ante el combinado chileno?. Nos pasearon, nos ilusionaron, y en el momento en que el Atanasio Girardot y todo el país vibraron pensando que estábamos cerca de lograrlo, de retomar el control de nuestra clasificación, los jugadores chilenos clavaron la puntilla, de hecho dos puntillas, y nos bajaron de esa nube. Millones de colombianos sintieron tristeza, otros una infinita decepción. Yo no sentí nada de eso, ni me dejé llevar por los medios que cada vez más inflaban la idea que era muy posible llegar al mundial.

Pero tranquilos, somos unos duchos en el patinaje (no lo descuidemos que este año perdimos la copa mundial, después de 5 copas mundiales consecutivas, aunque obtuvimos un meritorio segundo lugar). También está Juan Pablo Montoya que, según muchos expertos, es el deportista colombiano de todos los tiempos, y es que la nueva hazaña del bogotano es ser el primer extranjero en entrar a las finales de la Nascar (el Chase) donde hace un papel muy destacado y por que no, de pronto se vuelve el campeón de esta temporada. Así que tranquilos, como este par de ejemplos hay muchos otros de deportistas colombianos que triunfan en otros deportes de los cuales se pueden volver fanáticos. No todo en la vida es fútbol, existen los bolos donde podemos ser fanáticos de Manuel Otálora, quien obtuvo el campeonato mundial de Taiwán en el presente año.

“Y hasta aquí los deportes…” dijo César Augusto Londoño, ahora hablemos del “…país de mierda”. Para los que no lo saben o no lo recuerdan, César no dijo esta frase porque la selección no pasó a un mundial o porque perdieron ante algún equipo flojo. El presentador de deportes del noticiero CM& de ese entonces dijo esta frase el día que mataron a su compañero de set, Jaime Garzón, o debo decir, Heriberto de la Calle, aquel embolador de zapatos que, mientras hacía su trabajo, le dijo la verdad a más de uno en la cara; o Néstor Elí, el celador del edificio “Colombia” que tenía como función principal el chisme de lo que pasaba en la escena política del país; o Godofredo Cínico Caspa, quién con ideas ultra elitistas logró, sin embargo, mostrar lo que algunos querían del país, y vaticinó cosas que vemos diez años después.

Ese viernes 13, como sacado de una película de terror, a esta patria le quitaron una luz de honestidad, de esperanza y, sobre todo, de mucha paz. Diez años después, Jaime, tu muerte sigue impune, debido a que en este país las investigaciones nunca se hacen bien porque están tergiversadas por fuerzas oscuras que NO QUIEREN LA PAZ. El comandante paramilitar Carlos Castaño no mandó a matarte porque te creyó guerrillero, te mandó a matar porque querías la paz, y como él quería darse bala con la guerrilla y no solucionar el problema por otros medios más pacíficos, sencillamente se deshizo de la piedra en el zapato para sus objetivos.

En los últimos días habló el ex paramilitar alias “el alemán” y nos contó algo que es alarmante, pero que no es nuevo. Dijo  que Castaño había sido un simple peón en el asesinato de Garzón y que las ordenes provenían de unos “altos mandos militares y una gente muy importante de Bogotá”. Es aquí cuando se rompe el mito que dice que la guerra en Colombia sólo se vive en espacios rurales y que en Bogotá casi que ni se siente. El país está en guerra, una guerra que en las grandes ciudades está camuflada y es subterránea, pero que se puede ver por eventos “aislados de violencia” como el asesinato de Jaime, entre miles más.

Nuestros gobiernos y entidades estatales han estado tan ligados al conflicto, que el mismo Freddy Rendón “el alemán” salpicó al ex subdirector del DAS José Miguel Narváez de capacitar a las fuerzas paramilitares y de dar listados de personas que tenían nexos con la guerrilla y que debían ser asesinados. Esto es un ejemplo más para nosotros que creemos que el problema es que nos damos bala y no nos damos cuenta que lo que se necesitan son personas con valor, como Jaime Garzón, que busquen desde su profesión y su diario  vivir transformar el país.

Para concluir: “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo” Voltaire.

Anuncios