Una Reflexión que merece tiempo

Posted on diciembre 10, 2008 por

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Artículo por Sebastián Senior Serrano

(archivado en la sección de Escritores Invitados)

Como pocas personas en Colombia, tengo la oportunidad de estar recibiendo en este momento educación universitaria en una de las instituciones más prestigiosas de este país, si es que no es la más prestigiosa. Estudio Jurisprudencia en la Universidad del Rosario.

Entre los profesores de los cuales tengo el honor de estar recibiendo clases esta el Doctor Fernando Álvarez, uno de los mejores abogados públicos del país.

La semana pasada estuvieron en la Universidad expertos sobre el problema de los grupos contestatarios en Latinoamérica, entre ellos Internacionalistas e Historiadores de los Estados Unidos y Europa, así como personas con la experiencia vivida del conflicto Guatemalteco.

Me inscribí en el foro y pues estuve presente a lo largo de toda la discusión. Cuando se estaban formulando las conclusiones sobre el tema, una de las expertas, dijo algo muy interesante sobre el paralelo que se debe hacer entre la diferencia de los conflictos en toda Latinoamérica, por un lado, y Colombia, por el otro. La razón de hacer este paralelo para ella, fue en su momento (ya que mas adelante se daría cuenta de que estaba muy equivocada), que en Colombia, a diferencia de los otros países que habían tenido guerras con grupos revolucionarios internos, no había existido ni existe un activismo.

Ella explicaba que si uno analizaba estos conflictos en Guatemala, Nicaragua, Venezuela, etc., se daría cuenta que la historia en estos países fue diferente porque en un momento histórico para estas Naciones llegaron al poder activistas que crearon propuestas e hicieron procesos que llevaron a la paz y resolución de estos conflictos.

Cuando esta “experta” termino su exposición, se abrió un espacio para opiniones y preguntas. En ese momento se levanto la mano del mismo Doctor Fernando Álvarez, quien en resumen le dejo bien claros algunos conceptos y sucesos de nuestro conflicto:

En Colombia si existe el activismo, solo que en nuestro país el activismo esta tres metros bajo tierra, ya que lastimosamente en esta patria los grupos al margen de la ley se han encargado de matar a cualquier activista.

Esto no es algo nuevo, esto es algo que ha marcado la historia de Colombia y que ningún colombiano puede ignorar.

Podemos empezar desde los inicios de siglo del siglo pasado, cuando en 1917 fue asesinado en las mismas puertas del Congreso de la República el General Rafael Uribe Uribe (Para quienes no sepan Rafael Uribe Uribe fue quien comando los ejércitos liberales durante la guerra de los mil días, y el encabezando el liberalismo hizo elegir como presidente de la República al Conservador José Vicente Concha en 1914, lo que se ha convertido en una contradicción a la idea de la “Hegemonía Conservadora”.), este personaje figuraba como posible presidente en 1918 y traería consigo la conciliación de los partidos tradicionales en el poder y por eso mismo termino muerto.  Lo mismo le pasaría 30 años después a Jorge Eliecer Gaitán (Existen muchas teorías de por que se llevo a cabo el magnicidio de Gaitán, de quien no se sabia si era liberal, nacionalista, comunista, socialista o hasta conservador, pero se sabia que sus propuestas unificaban una necesidad de Colombia: La Paz.) , en 1989, fácilmente el año mas doloroso para la historia política Colombiana, mueren Jaime Pardo Leal (UP) y Luis Carlos Galán (Nuevo Liberalismo) quienes para las elecciones del 90 se habían convertido, mas Galán que Pardo, en una esperanza de reconciliación y finalmente en 1992 muere el Conservador Álvaro Gómez, un constituyente y ex candidato presidencial quien durante su época como presidente de la Asamblea Constituyente, que dio vida a nuestra actual carta política se destaco por la gran lucha que dio junto Navarro Woolf para la formación del capitulo de los derechos fundamentales. Entonces no es que en Colombia no exista el activismo, no es que en Colombia no hayan existido voces de conciliación que traerían consigo vientos de cambio, lo único diferente es que en Colombia los actores armados no han respetado en lo más mínimo los tratados de la guerra y de Ginebra, en Colombia lastimosamente nos han matado la esperanza, nos han matado a cualquiera que nos ha hecho creer en la reconciliación. Así que si alguien quiere hablar con autoridad sobre el conflicto de nuestro país, tiene que leer y saber lo que hemos sufrido aquí en esta Patria de ver como quienes desearían un cambio y desearían la paz, son enterrados día a día bajo la monstruosa figura de la guerra, que lleva mas de 100 años quitando no solo vidas, sino esperanzas.

En ese momento el auditorio, que obviamente estaba lleno de colombianos, se lleno de aplausos.

Personalmente no había analizado jamás la perspectiva que dio el Dr. Álvarez sobre nuestro conflicto, pero es correcta. En Nuestro país nos ha faltado un liderazgo que traiga reconciliación, que lleve el activismo a la Casa de Nariño, solo espero que sea nuestra generación la encargada y la que se precie de hacer llegar un cambio como ese para Colombia, porque no podría poner mis esperanzas en los años venideros, esto es un proyecto a largo plazo, donde todos tenemos que participar, como activistas, (Activistas que como vemos si existen en Colombia.) para darle vida y oportunidad a La Paz que tanto deseamos.


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Posted in: Opinión, Política