Adviento, por fin Adviento

Posted on noviembre 26, 2008 por

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Por Lumiph

Con este Domingo, 23 de Noviembre, y con la festividad que se celebra, “Cristo, Rey del Universo”, termina el año litúrgico Católico, por ende, la primera invitación que deseo hacerles es que vivamos este día de una manera profunda y entregada, agradeciendo lo que hemos recibido a lo largo del año y proponiéndonos nuevas metas, no exclusivamente en materia espiritual, sino en el educacional, laboral, etc.

Ahora sí quiero entrar de lleno en el tema de este artículo. El adviento es el primer periodo del año litúrgico, se celebra durante los cuatro Domingos antes de Navidad, (25 de Diciembre), y es un periodo de preparación, de conversión en otras palabras. Deseo resaltar este periodo porque muchas veces se pierde su significado en medio de las fiestas de final de año, y se pasan los cuatro Domingos sin ningún tipo de transformación personal.

Lo anterior no significa que durante las próximas semanas se tenga que estar como de luto, llorando por los pecados cometidos y echándose ceniza en la cabeza, día y noche. No. El que piense lo anterior, lo único que está haciendo es tergiversar y exagerar a lo que nos llama el Señor con este tiempo.

Imagino que todos hemos esperado la visita de alguien a quien estimamos y queremos mucho, (los tíos lejanos, la novia, los abuelos, etc), y para el día de su llegada nos preparamos de la mejor manera, nos arreglamos, quizá hasta con ropa nueva, nos perfumamos e intentamos estar impecables.  Bien, dentro de poco tendremos la visita de, (tal vez no para todos, pero sí para mí), del Ser más importante, la visita de Jesús, su nacimiento entre nosotros, por tanto quiero invitarlos a que nos preparemos. ¿Y cómo?. Pues muy sencillo, viviendo, en primer lugar un examen de consciencia profundo y significativo, para luego en la primera oportunidad realizar una confesión liberadora. En segundo lugar preparando nuestro corazón para la Comunión y finalmente, haciendo realidad el “no peques más” del Evangelio.

Todo lo anterior se puede realizar en cualquiera de los Cuatro Domingos de Adviento, (mientras antes, mejor), no es necesario, ni siquiera, gastar un día entre semana, (para consuelo de los que no son tan fervorosos). Y para los que sufren de “pánico confesional” y no son capaces de confesarse, bueno, para ellos, con que hagan una examen de consciencia con profundo arrepentimiento y el propósito de no pecar más, ya con eso Jesús se sentirá feliz, (evidentemente no podrán comulgar, pero al menos, vivirán su Adviento de una manera más comprometida).

Finalmente, quiero terminar con la Bendición Franciscana:

“El Señor te bendiga y te guarde
El Señor te muestre su rostro y tenga misericordia de tí.
Vuelva el Señor su rostro hacia tí y te conceda la paz.
El Señor te bendiga.
Pax et bonum
Paz y Bien”

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Posted in: Opinión, Religión